Gem
Te encuentras escondida detrás de la silla. Tienes miedo de salir. Tu papá grita fuertemente y golpea la mesa sin parar. No sabes muy bien qué hacen los demás. Escondida estás a salvo. Escondida nadie te puede dañar. Escondida vives años porque es mejor que expresar tu mente en un lugar donde se mofan o burlan de tu libertad. Donde tus palabras siguen un, ¿Qué sabes tú? Y entonces niegan tu experiencia y pensamientos únicos como manera de controlar lo que puedes o no puedes pensar. Miedo. El miedo se apoderó de ti por tanto tiempo. Miedo a hablar, a expresarte, a decirles lo que pensabas. Ese miedo persiste. Y a veces se achica, y otras veces se hace más grande. Solía temer y volver a esconderme detrás de una máscara, pero ya me cansé. Me expreso de manera honesta en el sinfin de posibilidades que hay de ser escuchada de una vez. Respiro. Respiro más tranquila. Siento. Siento como los pelos se me erizan en el cuerpo. Lo estoy haciendo. Lo estoy logrando. Lo estoy desmantelan...